Mensaje #24 : ¡Cada día es un regalo!


¡Saludos, queridos humanos!

Permitidnos felicitaros, pues a pesar de encontraros en medio de grandes tribulaciones, estáis llevando a cabo el trabajo para el cual elegísteis reencarnaros justo en esta época tan estimulante  en su potencial evolutivo.

El trabajo no está terminado, todavía queda mucho por delante, pero deseamos felicitaros por el tramo ya recorrido y alentaros para los tramos restantes. Cada uno de vosotros sabe cuál es su parte en el Todo y la está realizando tal como había planificado. Esto os puede resultar difícil de comprender, pero sabed que nada es casual y nada es irrelevante, todo tiene su sentido y será finalmente comprendido, porque todo está aconteciendo tal como era previsto y, por lo tanto, de nuevo os recordamos que:

Todo está en Perfecto Orden Divino.

Sabemos cuán difícil os resulta celebrar en medio de las tribulaciones y los sufrimientos. Pero... ¿Acaso no disfrutáis cuando acudís a ver vuestras obras de teatro o películas de cine dramáticas? ¿Acaso no disfrutáis con las tragicomedias? ¡Si hasta pagáis a cambio para ello! Y al terminar la obra, aplaudís con ganas.

Pues sabed que también habéis pedido acudir a la Tierra en estos momentos tan convulsos, porque vuestra alma disfruta transitando estas dramáticas experiencias. Y sí, sabemos que esto también os va a costar comprenderlo.

Quizás os ayude observar cuanto acontece desde la posición del espectador que ha pagado por su entrada y por un asiento privilegiado en primera fila de platea. Quizás sufráis un poco, pero sabéis que es un sufrimiento imbrincado con el deleite y que es temporal. Cuando acabe la función, os levantaréis de la butaca,  sanos y salvos, satisfechos de haber presenciado una gran obra maestra, que es vuestra vida actual en la Tierra, no sin antes aplaudir entusiasmados.

Ahora nosotros os decimos que llevamos mucho rato aplaudiéndoos; no vamos a esperar al final de la obra para aplaudiros, porque estáis ya recreando una gran obra maestra, día tras día, vivencia tras vivencia. Y, ¡sí!, "sufrimos con" vosotros y a la vez nos deleitamos, no sin una chispa de sana envidia porque nosotros tan solo podemos ser espectadores y vosotros sois los afortunados actores viviéndolo todo en primera persona. ¡Ojalá podáis disfrutar de todo cuanto vivís y acontece, sea lo que sea! ¡Ojalá podáis celebrar cada día que transitáis! ¡Ojalá podáis llegar a sentir agradecimiento y celebración por cada uno de los días que vivís en la Tierra!

Sabed, queridos, que nosotros vemos cada día en vuestra realidad como un precioso regalo para vosotros!

¡Cada día es un regalo!

Y también lo es para nosotros como espectadores entusiasmados. Celebramos cada día y cada vivencia vuestra; y os damos las gracias a diario.

Y así es.

Namaste.