Queridos humanos,
Todos los años por estas fechas nos llamáis para que acudamos, abrís vuestros corazones infantiles para recibir nuestros regalos. Los adultos - padres, abuelos y tíos, padrinos, etc - os volcáis prodigando regalos y fiestas e ilusiones hacia vuestros hijos y nietos, les colmáis de regalos y alegría, en un gran festejo de magia y emociones y cariño.
