
Querido, querida,
Hoy nos dirigimos a ti, queremos hablarte directamente y personalmente a ti, Ángel-humano que buscas un sentido profundo, un propósito superior a tu vida en la Tierra, a ti que sientes, intuyes que tiene que haber algo más, mucho más, que cubrir las necesidades básicas de tu subsistencia física y biológica.
Cuando te llamamos Ángel-humano estamos apuntando directamente a tu esencia de Luz, despertando tus memorias más profundas para que recuerdes que no eres tan sólo un humano, si no que eres un Ser de Luz caminando en forma humana sobre la Tierra.
Como Ser de Luz que eres, nosotros te vemos como una estrella titilante, emitiendo en unas frecuencias que llevan tu firma particular. Tu firma de frecuencias te identifica, de manera similar a como lo hace tu nombre en la forma humana. Cada Ángel-humano emite su propia firma de Luz. No existe ninguna repetida; todas son diferentes.
Así pues, Ángel-humano, tú tienes tu propia firma vibracional de Luz. Deseamos que te visualices siendo una estrella vibrante, emanando tus frecuencias de Luz en todas direcciones, hacia todos y hacia todo. Enciéndete y vibra para todos. Enciende tu Luz. ¡Vibra!
Te invitamos a que practiques "La Estrella vibrante que eres" en tus sesiones de meditación. Cuanto más practiques, más afianzarás en ti la consciencia de ser una estrella vibrante. Con la práctica serás capaz de encender y mantenerte como estrella vibrante de Luz en cualquier situación y lugar. Aunque a tu alrededor haya oscuridad, densidad y temor, tú mantendrás tu estrella encendida, emanando Luz para todos.
No es preciso desear nada, de hecho es mejor no desear nada en concreto, simplemente brillar y emanar Luz. Ser una presencia vibrante. La Luz hará todo el trabajo que sea preciso. Las personas a tu alrededor creerán ver tan solo un humano, pero su esencia estará reconociendo la Luz vibrante en ti y despertando la Luz vibrante en esas personas. Es así de simple y es así de fácil.
Ángel-humano que nos está leyendo: te animamos a que seas la estrella que vibra, que ilumina y que guía. Este es en realidad el propósito último de tu estancia actual en la Tierra.
Es así de sencillo. Y es así de fácil.
Algunos Ángeles-humanos que ya habéis encendido vuestra estrella, sabed que lucís magníficos y potentes, tanto que sois fácilmente localizables. Os vemos claramente vibrar en medio de tanta oscuridad y miedo.
A medida que vibráis e ilumináis y guiáis, nuevas luces van surgiendo de los Ángeles-humanos cercanos a vosotros que van activando su propia estrella. Poco a poco la Tierra se va poblando de luces y vemos la Tierra poblada de estrellas titilantes, de una forma parecida a como desde la Tierra veis el firmamento nocturno estrellado. Y cada vez sois más estrellas luciendo en la oscuridad. Es un espectáculo grandioso y maravilloso que nos llena de gozo. Nos sentamos a contemplaros en vuestra belleza, tal como vosotros contempláis maravillados el firmamento estrellado.
Queridos Ángeles-humanos, continuad vibrando e iluminando, poblando la Tierra de estrellas hasta que la oscuridad, la densidad y el miedo desaparezcan bajo vuestra Luz.
Y una vez más nos dirigimos a ti personalmente, Ángel-humano-estrella:
¡Mantén tu Luz encendida y brilla!
¡Sé la Estrella que ilumina y guía!
¡Sé la Presencia vibrante de tu Ser de Luz!
¡Y así es!
Namasté