Queridos humanos:
¿Acaso no habéis empezado a notar ya las energías de empuje y aceleración que os sacarán de vuestras zonas de confort?
Muchos de vosotros, sí. Y ahora mismo empezáis a estar muy asustados.
Queremos deciros: ¡CALMA! No caigáis en el miedo. Respirad... respirad..., confiad. Subíos a la ola y surfead. Y sobre todo, ¡soltaos y disfrutad!
Queremos recordaros aquellas cosas que os van a ayudar a manteneros equilibrados durante este proceso de aceleración y cambios:
* El contacto con la naturaleza es crucial. Salid al campo, pasead en los bosques, bañaos en el mar o en un lago o en un río, subid montañas...
* Hidrataros bien es también primordial; gran parte de vuestro estrés fisiológico es debido a la deshidratación, que en estos momentos es endémica en vuestra sociedad. Habéis olvidado cómo atender bien vuestras necesidades de agua. Tomáis muchas bebidas deshidratantes en sustitución del agua, en la creencia de que estas bebidas van a saciar vuestra sed. ¡Al contrario! Son altamente diuréticas y someten al cuerpo a un estrés continuo.
* La luz solar os es tan necesaria como el agua. Dejad que toque vuestra piel y entre en vuestros ojos. Si lo hacéis en las primeras y últimas horas del día no resultan en absoluto nocivas, por lo que no precisáis de protecciones oculares ni dérmicas, pues limitan vuestra necesaria nutrición solar. Vuestra estructura energética y física se resiente y debilita por la falta de luz solar.
* Respirad aire puro para oxigenaros. Todas las actividades físicas y deportes deberían ser al aire libre - y cuanto más limpio, mejor - para que el oxígeno de alta calidad llegue a vuestras células.
* La meditación, la relajación y el silencio durante unos minutos todos los día, aunque sean unos pocos minutos, os permiten reforzar vuestra conexión interna y os ayudan a retornar a vuestro eje central, además de calmar vuestro sistema nervioso y ayudaros a generar estados de ondas cerebrales Alpha, Theta y Delta.
Y éstos, queridos humanos, son los 5 elementos a cuidar en vuestro día a día:
* El elemento Tierra, con el contacto con la naturaleza.
* El elemento Agua, para hidrataros suficientemente.
* El elemento Fuego, obteniendo la energía que necesitéis directamente del sol.
* El elemento Aire, cuanto más limpio y oxigenado, tanto mejor.
* El elemento Éter, o Prana, que obtenéis en estados de meditación, relajación o silencio.
Hay todavía una última ayuda que debéis procuraros por encima de las 5 anteriores y cuidar de forma especial: el descanso suficiente y reparador. Dormir bien va a ser lo más importante de todo, mucho más que los 5 aspectos anteriores.
Durante el sueño, se reparan muchos aspectos de vuestras estructuras físicas, mentales y energéticas, a la vez que se integran las experiencias de la vigilia y se realizan las adaptaciones y preparaciones necesarias para afrontar las próximas experiencias del nuevo día.
Algunos de vosotros pensaréis - ¡Bueno, no nos estáis diciendo nada nuevo, nada que no sepamos ya! - Y nosotros os decimos - ¡Sí, de acuerdo! Pero no nos cansaremos de recordároslo, máxime cuando muchos de vosotros seguís ignorándolo y no os proveéis correctamente de todas estas necesidades.
¡Cuidaos! Si no os ayudáis vosotros mismos, nuestra ayuda y asistencia no os servirá de mucho. Tenéis que hacer vuestra parte.
Ahora nos despedimos no sin inundaros con nuestro amor y admiración por todos vosotros, y con nuestro entusiasmo porque estáis ya a las puertas del Gran Cambio. Admiración y Gratitud infinitas hacia vosotros, los voluntarios al servicio en la Tierra.
¡Y así es!
Namaste