Queridos humanos:
Este es un planeta de Libre Albedrío.
Todo
trata de elegir entre la Luz y la oscuridad, entre el Amor y el miedo,
entre la Verdad y la ilusión, entre la Aceptación y la negación... entre
el Ser y el No-Ser.
Una opción os eleva en vibración y la otra os hace descender.
En
cada nivel de vibración, en cada "escalón", siempre tenéis las dos
opciones: subir al siguiente nivel/escalón o descender al inferior.
A
veces, en vuestros momentos decisivos, podéis subir o bajar varios
"escalones" de una sola vez. Así experimentáis intensos estados que en
vuestro lenguaje describiríais como "ascender a los cielos" o "descender
a los infiernos".
Todos
vosotros sois susceptibles de experimentar subidas y caídas, estados de
"cielos" e "infiernos". Y es adecuado que los experimentéis, pues ello
os da el bagaje para poder realizar las futuras elecciones con mayor
conocimiento de las consecuencias. Así sabéis lo que os encontraréis si
elegís tal o cual opción.
Nunca
sois juzgados en vuestras elecciones, puesto que el Libre Albedrío
requiere neutralidad de juicios para que podáis elegir libremente y sin
otros condicionamientos que la experiencia personal y colectiva. Así,
toda elección es adecuada, pues implica en todo caso mayor experiencia y
conocimiento, mayor sabiduría.
El Universo entero apoya vuestro Libre Albedrío en su totalidad:
¿Es esto lo que eliges?... ¡Sea!
¿Qué deseas?... ¡Sea!
¿A qué te opones?... ¡Sea!
¿Qué rechazas?... ¡Sea!
¿Qué temes?... ¡Sea!
¿Qué amas?...¡Sea!
Siempre
os dice ¡Sí! a lo que elegís. Siempre os dice ¡Sí! y os sostiene, os
devuelve aquello que elegís, aquello que deseáis, aquello a lo que os
oponéis, lo que resistís, amáis o teméis.
¡Sí! es siempre la respuesta del Universo porque sólo ese ¡Sí! absoluto puede sostener vuestro Libre Albedrío.
No
hay nadie ahí para limitaros con cualquier "No", nadie para
sobreprotegeros de vuestra falta de consciencia o de conocimiento.
¡Y así es!
Namasté.